El mundo del fingerskate ha evolucionado mucho desde sus inicios, y hoy en día los verdaderos apasionados saben que no todos los modelos son iguales. La diferencia entre un juguete básico y una tabla profesional está en los materiales. Por eso, los fingerskates fabricados en madera de arce canadiense son la elección preferida de riders que buscan calidad, realismo y resistencia.
Los fingerskate que creamos son fabricados con la misma madera de arce canadiense que las tablas de su tamaño original

Un fingerskate es una réplica a escala de un monopatín real. Incluye tabla, ejes y ruedas, y está pensado para realizar trucos con las manos que imitan los del skateboarding tradicional.
A día de hoy existen modelos desde básicos de plástico hasta auténticas piezas de colección fabricadas en madera, metal o resina, con acabados profesionales que ofrecen la misma sensación de control que un skate real.
¿Por qué elegir un fingerskate de arce canadiense?
- Durabilidad excepcional
El arce canadiense es una de las maderas más utilizadas en el skateboarding profesional. Su resistencia y flexibilidad hacen que las tablas duren mucho más que las fabricadas en plástico u otras maderas. - Sensación realista
El tacto de la madera y la respuesta al hacer trucos se acercan mucho más a la experiencia de un skate real. Cada ollie, flip o grind se siente más preciso y natural. - Exclusividad y autenticidad
No todos los fingerskates están fabricados en arce canadiense. Escoger este material significa apostar por un producto premium, pensado para riders que valoran la calidad por encima de la cantidad. - Acabados profesionales
La madera permite diseños únicos, barnizados especiales y personalización, lo que convierte cada fingerskate en una pieza exclusiva.
Ventajas frente a otros materiales
- Plástico: económico pero poco duradero, ideal solo para principiantes.
- Resina: resistente, aunque menos natural en el tacto.
- Arce canadiense: la opción más equilibrada en realismo, resistencia y calidad.
